Organizaciones medioambientales urgen al Santander a tomar medidas contra el cambio climático en su Junta de Accionistas

Diferentes organizaciones medioambientales han participado hoy en la Junta de Accionistas del Banco Santander para apremiar a la dirección de la entidad a que adopte medidas urgentes y concretas para combatir los riesgos climáticos y establezca criterios más estrictos a la hora de financiar actividades perjudiciales para el medio ambiente, como las relacionadas con la emisión de GEI (Gases de Efecto Invernadero). Las organizaciones IIDMA (Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente) y Fundacja Rozwój TAK-Odkrywki NIE, en colaboración con BankTrack y ShareAction, han preguntado a la dirección del banco sobre su financiación a proyectos relacionados con combustibles fósiles, algo que contradice su política climática, alineada con el objetivo de contener el calentamiento global por debajo de 1. 5º establecido en las metas del Acuerdo de París, algo urgente como alertaba recientemente el informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). También han alertado de que el estado de información no financiera del banco debe incluir más datos, en línea con la Ley 11/2018 de Información No Financiera y Diversidad, y con los requisitos del TCFD (Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera relacionada con el Clima), que implican la medición del riesgo climático y la inclusión de información detallada sobre los efectos actuales y previsibles de las actividades, entre otros.

En este sentido, las organizaciones expusieron la relación del Santander con la energética polaca PGE, la empresa del sector del carbón más contaminante de Europa, y el banco polaco BZ WBK, que financia empresas cuyo principal negocio es el carbón. Estas actividades son contrarias a los compromisos del Acuerdo de París, por lo que, para poder alinearse con ellos, el Grupo Santander debe introducir criterios que prohíban la financiación a empresas que generan más de un 30% de la energía con carbón.

El sector bancario debe adoptar compromisos firmes para lograr una transición hacia una economía baja en carbono, y debe incluir los riesgos climáticos dentro de sus estrategias de negocio. Asimismo, deben facilitar información precisa y detallada a sus inversores, como la publicación de sus emisiones de SCOPE 3. Para ser coherente en su lucha contra el cambio climático, el Santander debería evaluar de forma rigurosa los riesgos climáticos en todas las actividades corporativas dentro de su grupo y plasmarlos con detalle en su estado de información no financiera, como exige la nueva normativa. El actual estado de información no financiera, además, dedica un capítulo al cumplimiento de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la Agenda 2030, pero no especifica las metas de dichos ODS a los que está contribuyendo ni los indicadores seguidos para medirlas, ambos aspectos clave que se deberían concretar.

El Grupo Santander ha actualizado recientemente sus políticas sectoriales, entre ellas, la relativa a energía, un sector donde la entidad comercializa productos y servicios financieros. Sin embargo, esta actualización no es suficiente, ya que no incluye criterios ambiciones que impidan financiar actividades tan perjudiciales para el sistema climático como la producción de electricidad con carbón. Además, a pesar de que el estado de información no financiera ofrece ejemplos de financiación de proyectos sostenibles, no se incluye información sobre la financiación otorgada a proyectos de combustibles fósiles durante el ejercicio 2018. El carbón es uno de los principales responsables del cambio climático, y sus emisiones aparecen vinculadas a impactos graves en la salud: en diferentes estudios se contabilizan más de 7.600 muertes prematuras en toda Europa y 560 en España en el año 2016*.

*Datos de los informes “Last Gasp” (Europa)  y “Un Oscuro Panorama: las secuelas del carbón” (España).

Declaraciones de las organizaciones

Greig Aitken, Coal Campaigner en BankTrack, afirma “Nuestras investigaciones apuntan a que, en los últimos tres años, desde que se firmó el Acuerdo de París, Santander ha proporcionado a las compañías de carbón más de 600 millones de dólares en financiación, y esta financiación ha sido constante cada año. Ahora el banco tiene que tomar medidas urgentes para reducir no sólo su financiación para el carbón sino también para otros sectores de combustibles fósiles. A medida que los impactos del cambio climático se agudizan, el apoyo constante de Santander a la industria de los combustibles fósiles es incongruente y completamente insostenible”.

“El Banco Santander debe parar de forma inmediata todos los nuevos préstamos a empresas como PGE, que generan más del 90% de su energía a base de la combustión de carbón- comenta Kuba Gogolewski, del área de Finanzas de la Fundación Polaca “Rozwój TAK – Odkrywki NIE” – De hecho, este umbral debería ser mucho más bajo y excluir a todas las empresas que generan más del 30% de su energía a base de carbón. El Banco Santander tiene que terminar también la prestación de otros servicios financieros a este tipo de empresas incluyendo ayuda a la edición de bonos corporativos”

Tras un análisis pormenorizado del estado de información no financiera que Santander somete a su Junta de Accionistas, nos preocupa que no se hayan incluido criterios más estrictos en línea con la Ley y las recomendaciones del TFCD, y concretamente en lo referente a información sobre cuestiones relativas a la lucha contra el cambio climático. Por ello, consideramos que el Santander debe revisar sus políticas para alinearse completamente con los objetivos del Acuerdo de París.  Asimismo, el estado de información no financiera ofrece información fundamental sobre la actuación en materia ambiental y climática, entre otras, por lo que es de suma importancia seguir los requisitos que exige la normativa vigente y, al mismo tiempo, dejar de financiar al sector del carbón “ afirma Ana Barreira, directora de IIDMA.

Sam Hayward, Project Officer of Climate Change en ShareAction añade “La nueva política energética de Santander ha dejado la puerta abierta a la expansión del carbón en Europa y en todo el mundo. Con la inevitable disminución del coste de las energías renovables y la presión de la legislación para el abandono progresivo carbón, el continuo apoyo del Banco al sector del carbón va en contra de los intereses de sus accionistas y de la economía en su conjunto. La política carbonífera de Santander no es adecuada”.



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

Cookies Policy

This website uses cookies to for ease of use and navigation. If you continue navigating this website you are giving consent that you accept the use of said cookies and our own cookies policy.

ACEPTAR
Aviso de cookies